1.Reducción del desperdicio: Ajustar mejor las cantidades de materiales y consumibles utilizados ayudaría a generar menos residuos innecesarios.
2.Formación y concienciación: Recibir información periódica sobre buenas prácticas de reciclaje y reducción de residuos permitiría que todo el equipo actúe de forma más responsable.
Estas mejoras contribuirían a un entorno de trabajo más ordenado, eficiente y comprometido con la sostenibilidad.